miércoles, 16 de julio de 2008

PLANETA ECOLÓGICO


Vuelves de otro planeta. Tus padres te contaron cómo era. Existía antes de que te desvirgaran y te inyectaran sociedad capitalista-consumista hasta los tuétanos. Lo tenías olvidado. Olvidas tan fácilmente como aprendes. Todo te sucede a una velocidad aplastante y ese peso se refleja en tu mirada. Vives cada día como el anterior y el siguiente: internet, petróleo, comida envasada, bares de diseño, periódicos vacíos, imágenes adulteradas... Y por fin un día tomas la decisión de meterte en la máquina del espacio y del tiempo y volver al planeta del que te hablaron tus padres: uno que solo vive en los recuerdos y no sabes si es real o te lo has inventado. En ese lugar todo tiene sabor y textura: los tomates, las cebollas, las lechugas, los huevos, la carne, la leche, la brisa, los colores, el agua y la luz. Un sabor auténtico sin conservantes ni colorantes, sin pesticidas ni cámaras frigoríficas, sin abonos artificiales ni empresas empaquetadoras que convierten uno en miles. El mismo lugar donde el coste del sabor es tres veces más barato; no han aplicado la plusvalía de los miles de intermediarios que manipulan los alimentos en la cadena de producción del planeta enfermo. Llegaste al planeta ecológico y entendiste todo lo que tus padres querían contarte. Te dijeron que esto sucedió hace poco tiempo, pero el consumismo atroz ha obligado a esconder esa verdad del hombre que cultiva su propio sustento. Todos, incluso ellos, lo han olvidado. Tu cuerpo se acostumbra fácilmente a lo poco que puede acceder (ya es algo). Tus papilas gustativas se degeneran y ya no interpretan. Pero cuando degustan una verdad, entonces todo lo que has vivido te parece una quimera. Ese planeta que existe en pequeños lugares de difícil acceso está vetado a la mayoría. Muy pronto una minoría ecológica heredará el bienestar y la salud de un cuerpo sin fisuras, sin alergias y sin tóxicos que lo contaminen. Será una minoría perseguida (lo es; no resulta rentable al sistema). Cuando crezcan tus hijos les llevarás a ese planeta. Les enseñarás a saborear la vida que nace de las entrañas de la tierra y que elaboran manos cándidas en las horas de tranquilidad, siguiendo el curso de la naturaleza. Cuando eso suceda tú ya estarás padeciendo todas las enfermedades que te causará la alimentación de tu mundo de la química. De tus padecimientos vivirán todos los manipuladores que destruyen tu pábulo. Y un día, cansada de todo, volverás al planeta ecológico sin pelo y sin dientes, pero llegarás para enseñar a tus hijos lo que te enseñaron tus padres, aunque tus órganos vitales estén envenenados y tus huesos se desplomen por el camino. Lo harás para que ese planeta original no caiga en el olvido, para que no digan las malas lenguas que nunca existió y para compartir la verdad con los que quieres.

lunes, 30 de junio de 2008

LUIS ARAGONÉS

La noche empieza pero promete ser larga. El equipo español de futbol gana la Eurocopa 2008. La gente toma las carreteras, las calles, las fuentes, las banderas. La bebida, la basura y los olores de la orina también protagonizan la noche de la victoria, la noche donde el agua de las principales plazas del foro refresca los cuerpos más atrevidos, la noche donde la gente desfallece o se deja la vida, embebida por un deseo cumplido. Las ambulancias tienen trabajo, las gargantas se secan, el cansancio de esperar un autobús nocturno para llevar a los aficionados a sus casas a las afueras de Madrid se reconoce en un éxito de pocos que afecta a muchos. La noche no termina y se junta con el día. Madrid se llena de multitudes que acompañan a sus hombres de fibra por la Castellana hasta llegar a la Plaza de Colón. Se escuchan los cánticos de Reina secundados por los coros que no se quieren perder la ocasión: Del barco de Luis no nos moverán. Todas las cadenas de televisión retransmiten imágenes de los protagonistas del día: La 4; Tele 5; TVE, CNN, todas las televisiones europeas... La publicidad de una victoria redonda. Nos encontramos con la España cañí, la que es y quiere ser. Futbol, alegría y banderas. Dos colores: rojo y amarillo para celebrar la Copa de Europa. Manolo Escobar aparece on stage y las miles de personas se concentran alrededor de la Plaza de Colón y cantan España es la mejor. Los jugadores millonarios celebran con la aficción su victoria, la victoria de una España afectada por la crisis económica internacional. Una amiga apunta a que dentro de nueve meses nacerán en España muchos niños, hijos de la alegría de la victoria. Se llamarán Fernando, Iker, Santi, Daniel, Carles, David, Joan, Cesc, Andrés, Sergio, Xavi, Mario... Serán hijos de ecuatorinos, colombianos, rumanos, peruanos, chinos y serán españoles. Hablarán español con acento argentino, portugués, catalán, andaluz... Porque la España de ahora es un lugar donde todo cabe. No hay estrecheces para la multiculturalidad española en los deportes, las hay para la disputa política. Si hay un solo hombre que cree en la España deportiva de hoy, un solo hombre que se entrega, un hombre que se emociona, es Luis Aragonés. La emoción la siente tan dentro que no hay precio posible para pagar la sensación del triunfar y ser reconocido. Si hay un solo gesto por el que ha merecido la pena es por sentir con él esa emoción de un buen trabajo concluído. Ganar o no ganar, esa es la cuestión. No me reconozco en todo ello. Pero también soy parte. Estando, sin estar.

domingo, 29 de junio de 2008

MÁQUINAS Y ALMAS

Theo Jansen, Reina Sofía.

Arte y ciencia. Tecnología, belleza, emoción. Un robot compacto. Los reflejos del alma de tu figura desdoblándose en un piezas de metal haciendo movimientos lineales y circulares. Las proyecciones psicodélicas de Friedlander sobre figuras que rotan sobre su eje y emocionan con sus colores y sus movimientos. El robot con uñas de David Byrne y David Hanson que canta y copia los movimientos de cabeza de un humano. Lo digital reconstruye lo analógico. Las máquinas ya casi tienen sentimientos.



Theo Jansen. Reina Sofía.

Los AIBO hablan. Aprenden como niños pequeños. ASIMO camina, corre y te ayuda. Entiende órdenes básicas. MURATA BOY recorre cientos de kilómetros sobre una bicicleta. Los robots bailan, cantan, genuflexionan con extremada destreza, saludan, provocan, aturden y fascinan. Son los nuevos juguetes de los poderosos. La nueva forma de sorprender y de concienciar de que mientras unos se mueren de hambre otros cuestionan la humanidad con ingeniería y todas la nuevas tecnologías al alcance de la mano. Puede que pronto seamos los esclavos de nuestras máquinas, ya casi lo somos, pero mientras esto sucede y no, disfrutemos.


Computers do no think; they copy our thoughts. Without humanity, everything else lacks meaning.

máquinas&almas se expone en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en Madrid, hasta el 13 de octubre. Este es el principio del viaje:

The most beautiful thing we can experience is the mysterious. It is the source of all true art and true science. Albert Einstein.
Estos los artistas invitados para guiarte en el camino:

David Byrne y David Hanson; Daniel Canogar; Evru; Paul Friedlander; Theo Jansen, Sachiko Kodama; Rafael Lozano-Hemmer; John Maeda, Chico Mcmurtie/Anamorphic Robots Works; Daniel Rozin; Ben Rubin y Mark Hansen.

sábado, 28 de junio de 2008

YONKILANDIA

Vas despistada, como casi siempre. Entras en una tienda de ropa de moda porque el escaparate muestra prendas verdes. Llevas tiempo buscando algo verde. El verde te recuerda la primavera, el cesped mojado, el color del bambú. Entras. Hoy vas de pija, aunque podrías ir de hippy, de moderna, de guay, de hortera, de clásica, de grunge o de cosplayer. Podrías incluso ir desnuda, con este calor se entendería, aunque si vestida las miradas te desvisten, yendo desnuda solo podrían robarte el alma.
En la tienda eliges ropa verde: camisetas, faldas, vestidos, pantalones. Entras en el vestuario y tiras en el suelo el bolso, el sombrero, las gafas, el ipod, el teléfono... La cortina roja del vestuario no llega hasta abajo. La abres y la cierras varias veces para verte en el espejo que te mira. Mientras un tipo ojea prendas que no son de temporada. Sospechoso ¿verdad? Le observas con tu despiste habitual. Y ves sus ojos huecos, vacíos. No expresan nada. Sabes que sus intenciones no son buenas. O son buenas para él, en su miseria. Pero no para tí. A los segundos te olvidas de él y sigues mirándote en el espejo. Una chica te atiende, es lesbiana y le gustas. Lo sabes porque te ayuda a ponerte unos pantalones y tarda bastante rato en atarte el cinturón. Lo intuyes porque te mira la raja del culo. Luego te dice: estás muy bien, no debes adelgazar, ni engordar, así estás perfecta.
El hombre vacío, entra, sin querer, en tu vestuario. Le taladras con la mirada y con la voz de arpía que te sale cuando algo te huele mal: ahí estoy yo, le dices, y cierras la cortina con brusquedad. Él te pide perdón, aunque casi no le oyes. Entra con varias camisas de manga larga al vestuario. Tú te olvidas de él. Decides lo que quieres, si te convence o no la mercancía, cómo y cuando le vas a dar uso y por qué. Sales del vestuario de pija, tal cual llegabas, con el vestido de flores azules y verdes, tus gafas de Cutler and Gross y tus zapatos de Camper. Llevas el bolso rojo de cuero que el día anterior compraste en una tienda de segunda mano de la calle Pez. Y sales convencida de que la depresión, el malestar, y la injusticia, se olvidan, momentáneamente, comprando, consumiendo, dejándote llevar por poseer, tener aquello que no necesitas para nada pero te hace sentir mejor. Llevas una falda, un bolso y una camiseta verdes al mostrador. La chica lesbiana te sigue. Te gusta ella, pero no te gustan las mujeres. Ella no es guapa, no es alta, ni es delgada. Ella te recuerda a la muñecas con las que jugabas de pequeña. La vas a pagar, incluso vas a comprar algo que no te convence por ella, por sus piropos, pero entonces abres tu bolso y descubres que no tienes la cartera.
Reconstruyes el pasado a retazos. Lo ves claro. El puto yonki te ha robado la cartera. Lo dices en alto, ofendida, aunque el vendedor de la tienda diga que no, que el cliente anterior tenía cara normal. Sabes que trata de proteger el local. Ella sí te da la razón. Les dices que era un hombre vacío, un yonki en horas de trabajo para conseguir plata para su próxima dosis. Sabes que fue él. Lo viste en su mirada. Ya te pasó otras veces, que se agazaparon detrás de las camisas o los pantalones, estaban cerca de tí, y cuando te despistaste un segundo te dieron el palo. Los drogadictos lo hacen a menudo. Esa es su estrategia. Siguen a las pijas, pero tú no te diste cuenta antes de salir de casa que Malasaña y Chueca no son para ir de pija. Lo sabes. No escarmientas. Te enfadas, pataleas, quieres tener una recortada en las manos y meterle cuatro tiros en la sien a ese hijo de puta, un heroinómano alto y vidrioso, plano. Te confías. Te confías de todos y así te va. La dependienta te ayuda a dar de baja tus tarjetas de crédito. La abrazarías con amor, que es lo que te pide sin palabras, pero tienes tal rabia dentro que no puedes. Quieres que al ladrón le pille un coche, o un autobús... Y luego piensas, pobre de él, bastante tiene con su miseria. Poco puedes echar de menos de la cartera: un dni y el tiempo que perderás para hacer otro, unas tarjetas de crédito y el estorbo que te supone pedir otras, una tarjeta de la seguridad social y volver al médico con la denuncia para pedir otra nueva, unos sesenta euros y la ilusión de que te haya tocado la lotería. A tí no, al yonki de mierda que se fundirá la pasta en droga y se pirará al otro barrio más feliz que dios. Eso es lo único que te molesta. En el fondo no es cierto. Te da rabia no haberte protegido, no reconocer en su mirada hueca el juego y la intención, o no poner remedio a lo que tu sexto sentido te decía. Pero no, no quieres pegarle tres tiros. Te da igual. El tío te importa un bledo. Tú te sientes impotente. O tú sabías que no querías comprar esa ropa. Que te daba igual. Que solo querías pasar el tiempo y llamar la atención para que algo te ocurriera. Que en el fondo lo único que puedes pensar de todo lo ocurrido es que la calle es insegura, hay cierta desesperación, y los yonkis son unos rastreros que bien podían pedirte por las buenas la guita. Pero no, robar da más morbo. Cuando sales de la tienda te sientes aliviada. No has comprado nada, te han ayudado a que renueves las tarjetas y el dni, te han robado la ilusión de que te toque una lotería que nunca te toca (qué harías si te tocara, solo pensarlo es un agobio), el bolso te pesa menos y el tiempo te ha dejado de importar como antes. Entonces ¿de qué te quejas?

domingo, 25 de mayo de 2008

E-POLITICA

Encuentro un blog interesante. Diez mandamientos para triunfar en e-política. Es efectivo aplicárselo, aunque no deja de ser más de lo mismo: la publicidad por cualquier medio posible; llegar al máximo número de personas y no cortarse un pelo, aunque a los usuarios nos moleste tanto acoso. Lo bueno de internet es que por lo menos puedes elegir. ¿O no?
1. Conocer bien al target y el escaparate cybernauta.
2. No dejar que nadie se te escape (mail attack).
3. El candidato es lo más importante (en la sociedad narcisista la imagen sí importa: material online, blogs, fotos, bios).
4. Transmitir cercanía y emoción (internet te facilita este mandamiento).
5. Utilizar vídeos (youtube, facebook, veoh, adnstream... el voto de los cybernautas se decide en por la red).
6. Pedir dinero sin complejos (estrategia del "no te cortes" que utilizan los americanos, y les funciona. Abrir cuentas facilitando la colecta por internet).
7. Movilizar a los simpatizantes (los que tienen un ideal luchan por la victoria con su esfuerzo, su tiempo, su sudor y su sangre -a través de la red sólo hay que dedicarle tiempo: click y enter).
8. Copar la red (el candidato debe aparecer en todas las páginas posibles, aparecer en forma de camiseta, taza, muppet -lo que es-, deportista, astronauta... whatever!).
9. Bombardear con sms (sin comentarios).
10. Trabajar en una estrategia digital a medio y largo plazo (darle carnaza al usuario para que no se aburra, como si no hubiera otra cosa en la que entretenerse).
Y funciona. Para eso se crearon los medios de comunicación: primero para conseguir, luego para ¿informar?
Listado de algunos lugares para crear opinión: You Tube, MySpace, Facebook, Linkedin, Flickr, Twitter, E-Press International... Good night and good luck.

lunes, 5 de mayo de 2008

MANUEL VÁZQUEZ MONTALBÁN

ARS AMANDI

X

Se vive solamente una vez,
hay que aprender a querer y a vivir
cuando no es tarde aún para creer
propicio el día venidero
menos duro
el adoquín, menos oscura la noche,
incierta la tristeza
a veces bastan
dos páginas de un libro para creer
eterna la eternidad, eternos
tus besos
siempre entre el recuerdo y la esperanza

nunca morirás, nunca moriré despacio
como aquellos días de verano, lejano
parecía eternizarse el balandor
tu cuello
nunca cerrará el día con un no blanco
en el agua
nunca te ahogarás, nunca me dirán
que algún mar haya disuelto un áncora.
XVI
Tiene cara el dolor y apellidos
como tiene Tiro escuadras
y cementerios marinos para averías
del oscuro ciclo de la oferta
y la demanda,
del tiempo de lucrar y el tiempo de matar

y el tiempo de amar
hay que ocultarlo a la verdad, a la mentira,
al oscuro ciclo del progreso
y del regreso

porque en amor el que dice sí y el no
ha deshabitado los jardines y las cloacas
nieva
niebla de un cielo que no existe

y traiciona.

MANUEL VÁZQUEZ MONTALBÁN. POESÍA COMPLETA (1963-2003). Memoria y deseo. Ed. Península. 2008.

martes, 15 de abril de 2008

HELLEN KELLER

They took away what should have been my eyes
(But I remembered Milton's Paradise).

They took away what should have been my ears,
(Beethoven came and wiped away my tears).

They took away what should have been my tongue,
(But I had talked with God when I was young).

He would not let them take away my soul -
Possessing that, I still possess the whole.


Hellen Keller (Tucumbia, Alabama 1880-1968).
Escritora, activista y oradora sordociega.

Comienzo una serie en el blog sobre mujeres escritoras, luchadoras, grandes, libres en su literatura y en su imaginación. Mujeres sensibles que creían en ellas mismas y en sus posibilidades, mujeres que vivieron y viven en armonía y en constante lucha creyendo en la posibilidad de mejorar su entorno. Mujeres admiradas y admirables del mundo entero. No incluiré más opiniones al respecto, tan solo una pequeña parte de su obra para que sea el lector el que las busque, si es que así lo desea. A ellas les dedico el poco tiempo que me regalo para otras actividades que no sean el simple trabajo. Arigato gosaimazu
.

domingo, 13 de abril de 2008

MOON WATER



Ser mujer es jodido. Lo es algunos días. Ser femenin@ y disfrutar de la feminidad es un regalo. El agua representa la feminidad, igual que la luna, igual que Bach, igual que una noche de lujuria donde uno puede hacer el amor con el sonido de una flauta tocando

sakura sakura
noyama mo sato mo
miwatasu kagiri
kasumi ka kumo ka
asahi ni niou
sakura sakura
hana zakari
sakura sakura
yayoi no sora wa
miwatasu kagiri
kasumi ka kumo ka
nioi zo izuru
iza ya iza ya
mi ni yukan

La danza te lleva de cabeza a esconderte en esa feminidad, ese útero donde todo es más fácil, donde no sientes el frío ni el calor porque mamá te arropa con su fortaleza.

MOON WATER. Para la cultura china el agua lunar es la metáfora de un proverbio budista "las flores en el espejo y la luna sobre el agua son ilusorias", y de un estado ideal de la práctica del taichi "la energía fluye como el agua, el espíritu brilla como la luna". La compañía Cloud Gate Dance Theatre of Taiwan, formada por 24 bailarines, representó ayer en el Teatro de Madrid, la coreografía dirigida por Lin Hwai-min. En sus representaciones se funde el folclore y la estética asiáticas con el Tai Chi Tao Yin, la meditación, las artes marciales, el ballet, la ópera china y la danza moderna. Moon water auna la belleza y la estética de un movimiento sólido y contenido con los brillos acuáticos, con los negros y los blancos, los reflejos de nuestros otros yoes, con la sensualidad, la quietud, y el ying yang. Habla, como casi todo, del paso del tiempo, sobre la humanidad, sobre la evolución de la feminidad en el mundo para llegar a contemplar la naturaleza en su estado puro. Es una alegoría del amor, una alegoría de una posibilidad entre miles. La noche, por ejemplo, te concede un deseo y entonces la mano pura de Sung Chao-chiun masajea tu pierna dolorida. Entonces sabes que hay casualidades válidas para pensar eso de todos somos uno y uno somos todos pues el uno no existe, o por lo menos no existe como nosotros lo entendemos.

Cuando extienda mis alas de águila, dejaré el Cañón del Colorado y volaré a la luna para bañarme en sus playas. Cuando eso suceda, la danza gobernará el mundo. Y el resto solo será un sueño.

miércoles, 9 de abril de 2008

LA ISLA. KIM KI DUK

3 IRON, BIN JIP, HIERRO 3



It´s hard to tell that the world we live in is either a reality or a dream.

PRESENTACIÓN DE SAGARRA Y HORMIGAS Y HUESOS

De nuevo se presentan las nuevas publicaciones del Taller ACE 2007. Unos meses de retraso, unos meses de imprevistos, unos meses hasta que la editorial Edaf decida poner la novela de David Urgull (SAGARRA) y el libro de microrrelatos de Leandro Herrero, Mateo de Paz y la que suscribe (HORMIGAS Y HUESOS) a la venta. Digamos que no son autores que vendan. Digamos que tienen otras obras menores publicadas. Digamos que como ellos hay miles de autores en España y en el mundo entero, a caballo entre la nada y la posibilidad de algo, dejándose los cuernos para llevar sus manuscritos a nuevas y pequeñas editoriales, de las pocas que dan una oportunidad (por muchos motivos) a los jóvenes y noveles escritores. La media de vida de estas editoriales es entre uno y tres años, cuando el desfase entre los ingresos y gastos se hace insoportable. Las grandes editoriales, si no eres nadie, no dan un duro por tu vida. Los agentes no te quieren. Me pregunto cómo funcionaría todo si fuera al revés: si un buen día los escritores consagrados dijeran que no a los agentes conocidos y a las grandes editoriales. Me lo pregunto pero no obtengo una respuesta adecuada. Simplemente no sería. No estaríamos en este sistema, sino en otro, probablemente desconocido, aunque algunos quieran apropiarselo.

SAGARRA, de David Urgull
Y
HORMIGAS Y HUESOS, de Leandro Herrero, Twiggy Hirota y Mateo de Paz

se presentan el próximo 10 de abril a las 19:30 en la nueva librería ABAC de Madrid, Alcalá, 106, en el lugar de los antiguos cines Benlliure. ABAC pertenenece al grupo Eroski, participada por Abacus. La nueva competencia de la cadena francesa FNAC.

martes, 8 de abril de 2008

UN TAXI, NI LIBRE NI OCUPADO

Busco. Encuentro.

http://blogs.20minutos.es/nilibreniocupado

Me gusta este pensamiento. Ni libre ni ocupado es una buena opción de vida. La practico a diario. Vicky me habla de esta página mientras me da un masaje en la cara. Mueve las manos hábilmente, calcula los huecos de la cara, los huesos, las curvas e incide en el contorno de los ojos, en la papada y en el cuello. Me habla del taxi blog: "...no me interesa que mi taxi se vea: quiero que mi taxi se lea".

jueves, 13 de marzo de 2008

RECONCILIACIÓN

Hace poco me reconcilié con Mario Muchnik. No porque no nos lleváramos bien. Simplemente porque entendí su amor por la literatura. Entró, pequeño, como es, al Taller de la ACE, y salió sonriente y pitando para ver el debate político de la risa. Me gustaron entonces sus manos, esas que han tocado papel, esas que han tocado dinero, esas que han tocado las ideas de los grandes. Entre medias nos habló de sus saltos en el tiempo y en el espacio para desembocar en un "negocio" aparentemente poco rentable. Nos habló de Montesquieu y Maquiavelo, de princesas y duendes encadenados bajo la condena política, de opas y lances, de Víctor Seix, de su muerte, y de Carlos Barral. Nos habló de la otra cara de la moneda, la que viven los editores en ferias, cenas y fiestas de guardar, de ese despacho pequeño que luego crece, de los descubrimientos y las pérdidas. En definitiva: de la misma esencia del vivir. De todo y de nada. Me reconcilio con los editores -hasta no hace mucho les veía como seres a los que bien poco importa la creación y el autor- y me reconcilio, porque como en todo, los hay buenos y malos, mejores y peores, pero sobre todo porque son humanos. Son un simple engranaje más de la maquinaria que tienen anécdotas que contar, que desean ser escuchados con su voz y la susurran de la forma que mejor saben, eligiendo. Siemplemente eso. Eligiendo para el mercado. Eligiendo para ellos mismos.

3.000 libros editados al día ¿no es una exageración? Me reconciliaré con los políticos el día que comprendan que hay que trabajar a largo plazo, invertir en educación y cultura, y pensar en una fórmula para reciclar el papel que se pudre en los sótanos de miles de libros no leídos, cientos de bodrios, y alguna que otra obra de arte, ahí, justificada en gastos, pero muerta de la risa porque no se le puede dar salida... Mientras tanto leo. Ya que el editor sigue luchando, pondré mi parte como lectora.

sábado, 23 de febrero de 2008

LA MENTIRA DE ELFRIEDE

No hay mayor embuste que el que se hace uno mismo pergeñando al ritmo de un tiempo atroz. Un tiempo que nos corta las venas y los estribos, para convertirnos en caballos desbocados en un pozo oscuro. No hay mayor tristeza que la de una mentira enamorada, una mentira débil y una mentira de corazón. Y sin embargo, parece no importarnos.
Es furtivo el amor y bajo su alero tantas veces opaco,
hace huella encendida la memoria de un deseo insaciable,
mortal y extrañamente triunfante.

Elfriede Jelinek.

sábado, 2 de febrero de 2008

NOMINACIONES A LOS GOYA

Me entero por una llamada telefónica que El Corazón de la Tierra, una película en la que me tocó dejarme parte de la energía laboral y emocional, está nominada a efectos especiales y a peluquería: Alex Ortoll y Pepe Quetlas. Este año, por exceso de trabajo y pereza a la hora de localizar entradas, decido no ir. Probablemente me anime a la fiesta de después... Espero, simplemente, que gane el mejor. Y me alegra, después de todo el esfuerzo y las complicaciones de rodaje desde unos cuantos ámbitos, que la película haya conseguido algo de reconocimiento. El esfuerzo lo merece. Gane o no, lo que es justo, es justo.

HUELO A TI

Los hay que les pagan por escribir. Tienen suerte aunque sus sueldos suenan ridículos en esta sociedad de la opulencia (donde los mil euristas viven al día). El marketing, las editoriales y los libreros se reparten poco de casi nada. Un interrogante directo de la lectura basura. Por lo menos lectura. (También se pueden escoger cosas buenas, pero hay que rebuscar en los estantes más recónditos).

Sin embargo lo mío va de culo. Yo pago por escribir. Sobre la lectura, sin comentarios. Ni busco, ni rebusco. A veces me regalan, otras encuentro, por pura casualidad. Pero no busco.

Yo pago, como se paga a las putas por sus servicios. Pago por el tiempo. Pago por el amor. Pago por respirar. Pago por escribir. Así estamos a estas alturas. Pago, también, por mirarte a los ojos y descubrir cómo el tiempo puede congelarse.

Pagarme me pagan por otras cosas. Por resolver marrones de toda índole: de producción, de devoción, de siniestralidad, de silencio, de cobertura de capullos. Me aproximo a los renglones torcidos de un amor por e-mail, por blog, por sensaciones. Un amor que está sin estar. Uno que tiene suerte pues hace lo que yo deseo: pagarle por escribir. Sus líneas me recuerdan que soy una puta vaga, que ya está bien de tener abandonado mi espacio, de abandonarme al trabajo desaborío de las gestiones telefónicas y audiovisuales. Ya está bien de chatear con Hernán y ensuciar mis tacones de marrón. Ya está bien de remolonear pensando que pronto podré volar hacia mi otra casa. Ya está bien de dejarse llevar por un sistema podrido donde hasta la Iglesia puede determinar el voto. Qué tendrán que ver la inercia con la basura, el Pentágono con las Nike, el olor con el cambio climático. Aparentemente poco. Sorprendentemente bastante.

domingo, 23 de diciembre de 2007

ROCKERS Y MODS EN YOYOGUI



Este vídeo que grabé en Japón y edité hace unos meses no tiene desperdicio. Será lo último que cuelgue durante este año. Y en cualquier otro momento me dará por incluir alguna nueva sensación de los últimos tiempos. De momento estoy atrapada en las redes del amor, el desamor, la duda y las decisiones vitales. Hasta muy pronto.

martes, 6 de noviembre de 2007

NOVIO

Tuve un novio que me duró una eternidad. Cuando la eternidad por fin terminó, me quedé vacía.

MEDALLA

Cuando nació dormía más que un koala. Si el día tenía seis horas, el lustroso camaleón del ministro, tenía los ojos cerrados durante cinco horas y veintinueve minutos. He de añadir a esto, que aquí las horas duran treinta minutos de los nuestros, así que los días, si viviéramos en Morpheoburgo, se nos convertirían en el suspiro de un hada. El camaleón del ministro era el dueño y señor de este inquietante lugar, y el ministro no era más que su esclavo, pues la esclavitud era algo que se premiaba con medallas. A más esclavos, más medallas. Así el camaleón tenía una colección que no le cabía en el chalet adosado de tres plantas que le regalaron el día de su coronación. Las medallas las había transportado el ministro, una por una, a una caja de seguridad del museo del metal de Morpheoburgo. Hasta aquí todo resultaba de cierta normalidad, teniendo en cuenta que todos lo habitantes de este emporio dormían una media de cuatro a cinco horas. Al ministro, que era de los pocos insomnes del lugar, le gustaba ir a ver las pertenencias del camaleón, contar las medallas una por una, repasar el número de árboles, de flores y de zapatos de su amo, así como fijarse en posibles candidatas para su minuto de gloria, que lo era, pues cada día que el camaleón se tiraba a alguna ciudadana, la dejaba inmediatamente en estado de gracia y dulzura. Ese día el ministro volvió al chalet adosado con cierta tristeza porque la única mujer que había visto le gustaba, por primera vez en su vida, a él, y porque además, algo realmente extraño había ocurrido con las medallas: después de contarlas tres veces seguidas, se dio cuenta de que faltaba una. Faltaba, curiosamente, la medalla preferida del camaleón. Cuando este despertó a las cinco y veintinueve reclamó el desayuno, los zapatos, y una mujer, la que fuera, inmediatamente, antes de que se quedara dormido. Entonces el ministro, reverente, educado y conocedor de las manías del bicho, le dijo bajando el tono de voz que no había mujer para él, y que algún mal nacido había robado la medalla heredada de su abuelo. El camaleón entró en cólera y la primera orden que dio fue matar a todas las mujeres del reino, y la segunda no llegó a pronunciarla, se quedó dormido al minuto. El ministro fue a buscar a la mujer de la que se había enamorado y le pidió que huyera con él a otro país. Ella, un ser hermoso y dotado con las infraestructuras más elegantes del reino, con la mirada atenta en los ojos de un viejo esclavo que no valía ni para remendar su ropa interior, gritó en medio de la ciudad:
- He aquí al ladrón de la medalla de nuestro señor. Arréstenle ahora mismo, antes de que se escape.

TELÉFONO

Mariano, el chimpancé, se compró un teléfono de tercera generación para comunicarse con Tarzán. Sabía que si daba con él podría recuperar a Chita, su bisabuela, la mejor actriz de todos los tiempos. Cuando se lo vendieron los paquistanís de Lavapiés le dijeron que tuviera cuidado con el correo electrónico, consumía mucho y no era muy útil, ya que Mariano se quejaba de lo caro del dichoso móvil. Así que Mariano, a pesar de tener ese pedazo de aparato, decidió utilizarlo sólo para lo más básico. Primero llamó a la casa de su madre adoptiva que, como los chinos le estaban poniendo la cosa difícil con la adopción de niñas, se decidió por un chimpancé: nuestro querido Mariano.
Cuando marcó el número de teléfono de su casa, lo cogió su hermana pequeña, que no era china; tenía un aparato en los dientes y se la entendía fatal.
- Hermanita, soy Mariano, pásame con mamá.
- Zi, clado, ya te pazo. Odye, Madiano, ¿pod qué te comizte mi helado de té vezde?
- Mira, no me quiero gastar mucho con esto, ya te explicaré por qué. Anda, guapa, pásame a mamá.
Cuando la madre se puso al teléfono lo primero que hizo fue pegar un grito:
- Mariano, ¿cómo se te ocurre comprarte un teléfono?
- Pero mamá, tenía muchas ganas de uno, ya lo sabes. Llevo tiempo ahorrando para conseguirlo. ¡Cómo todo el mundo tiene uno!
- Hijo mío, tú no eres como todo el mundo.
- ¡Así que no te hace ilusión que me pueda comunicar contigo cuando estoy fuera de casa!
- No es eso hijito. Es que… es un poco ridículo que alguien como tú ande por la calle hablando por teléfono.
- O sea, que te avergüenzas de mí.
- No cariño, no. Es que hay cosas normales y cosas no tan normales. Y ya sabes como es la gente.
- Sabes lo que te digo, mamá, que me importa un bledo la gente.
Mariano colgó de sopetón, enfadado, y encantado con el invento. Por primera vez, cuando se enfadaba con mamá, podía mandarla a la mierda sin tener que ver luego su cara furiosa y respondona. Así que pensó que lo mejor sería atacar a mamá con el móvil cada vez que ella le atacara a él. Solo lo hizo una vez. La cabeza de su mamá se abrió en canal, igual que el móvil, y a Mariano la única opción que le quedó fue adoptar a su hermana llamándola Chita. Por supuesto de Tarzán no encontró ni el taparrabos.

GAFAS

La cigüeña no veía a más de tres metros de distancia así que el médico le sugirió que se graduara la vista. Con piel de cocodrilo y medusa disecada, los buitres de León le fabricaron su primer par de gafas, copiadas, a partir de ese momento, por otros diseñadores de gafas para aves. Cuando la cigüeña chocó con un poste de la luz, y se le electrizó hasta el bello púbico, ningún pseudo periodista, ni sabueso de revistas del corazón aviar, hizo mención a su entierro en privado, pues lo de las gafas se había convertido en tal negocio, que ahora los ecologistas solo parecían preocupados por la extinción de cocodrilos y medusas. Allá donde uno mirara, veía las carreteras celestes de las voladoras, plagadas de nubes y cientos de gafas perdidas, cayendo como por arte de magia a la tierra, lloviendo piel de cocodrilo. Entonces un edicto de la entrepierna decidió tapiar el cielo para que los hombres no se sintieran atacados por la nueva moda de los pájaros. Por lo de que caguen encima, pase, pero ya, lo de que se les caigan las gafas, y otros objetos personales de mayor envergadura… no da buen ejemplo a los influenciables renacuajos que juegan a tirar piedras a las cigüeñas, a ver si les cae un niño del cielo. Cuando la tapia se construyó, al ser transparente para dejar pasar la luz del sol, las piedras rebotaban sin dar a las cigüeñas, y los hombres, sin querer, se empezaron a apedrear unos a otros, hasta que volvieron a la prehistoria y el mundo empezó un nuevo y ya conocido ciclo, esta vez, sin aves en los cielos, para no cagarla de nuevo.

ORQUESTA

La joven efébica, alada y verdosa, llamaba con su canto a los cocodrilos, las lagartijas y a sus machos ingenuos. Ellos, dispuestos, se abalanzaban a las lianas para llegar a conquistarla y dejarse devorar por sus fauces hambrientas. Había muchos, cientos, haciendo cola, entre las ramas de los árboles; a ver a quién le tocaba antes. La amantis religiosa hembra, cantante de ópera y famosa por ser la más rápida haciendo encaje de bolillos, esperaba impaciente, escondida entre las hojas camaleónicas, su época anoréxica. Dejaba sus labores para otros ratos y entonces empezaba a trabajar para mantener la especie: uno por uno iban pasando por sus fauces, los machos verdes, contentos y maravillados, viendo como el de delante era engullido y vomitado por la cantante. Así, cuando el vómito secaba, ya tenía la cama arreglada para los pequeños, convertidos, año tras año, en orquestas de cantores.

AGOSTO

Los yonquis también se van de vacaciones en agosto, pero la heroína les persigue.

DIENTES

La abuela se saca la dentadura postiza; la lava con destreza, apoyada por un cepillo de dientes y la técnica mejorada del pasar del tiempo. Su nieto, de cuatro años, la observa recordando los dientes, en las manos, de su otra abuela. Al fin, después de un rato de tocarse los suyos, pequeños y perfectamente alinéados, comenta resignado:
- Yo no puedo sacármelos.
Enrique se va enfadado con su dentadura, buscándole las vueltas en el velo del paladar.