Tiziana Longo actua en Kagurazaka el 12 de diciembre a las 20:00 en Session House. Tokio.
domingo, 7 de diciembre de 2008
ESTUDIO DE DANZA KAZUO ONHO
Tiziana Longo actua en Kagurazaka el 12 de diciembre a las 20:00 en Session House. Tokio.
lunes, 10 de noviembre de 2008
SANKAI JUKU Y USHIO AMAGATSU
La imágenes de algunos sobrevivientes del holocausto nuclear de Hiroshima y Nagasaki, en 1945, que caminaban desorientados, con sus cuerpos destrozados, los ojos reventados y la piel cayendo a tiras provocaron una reacción de repulsión y asco en la sociedad civil superviviente. De ahí deriva el Butoh, la danza de la la oscuridad, la danza expresiva que denuncia el miedo y el horror.
El en Butoh el cuerpo habla dentro del vacío, la sutilidad y la fuerza despliegan armonía de movimientos creando atmósferas inquietantes. Los sonidos y la música acompañan para profundizar en las emociones soterradas, que afloran y producen goce visual. El cuerpo que es el arma se pinta de blanco para hablar de la desnudez, las extemidades se contorsionan, las facciones expresan muecas de dolor; la pasión es el arte, la expresividad atajada con maestría. Cada bailarín propone su imagen de la belleza dentro de la deformidad. La atmósfera que se crea provoca alarma.
Los dos grandes fundadores del Butoh, Kazuo Ohno (1906) y Tatsumi Hijikata (1928-1986) pensaban que su arte tenía el propósito de recorbrar el cuerpo primigenio "el cuerpo que nos ha sido robado". Hijikata escandalizó con la presentación de su obra Kinjiki (Colores Prohibidos) en 1959 a la comunidad artística nipona mostrando ojos desorbitados, penes metálicos, travestismo y una expresividad corporal atroz nunca vista anteriormente. El culto al feísmo y la denuncia social.
Ohno ha creado un taller e impartido clases durante los últimos año en Japón. Les dice a sus alumnos "si quieren comprender sus propios cuerpos deben aprender a caminar bajo el mar, en el lecho marino. Conviértanse en polvo de polilla. Todas las huellas del universo se encuentran en las alas de una polilla. Yo aprendí Butoh en el viente materno. De hecho, todas las formas de danza provienen de esa misma fuente". Otro de los talleres más populares es el de Sankai Juku, creado por el bailarín y coreógrafo Ushio Amagatsu, que acaban de reprensentar Hibiki (Ecos del más allá) en el Festival de Otoño de Madrid. En su nueva obra presentada de gira por Europa Amagatsu sueña "un paisaje donde los bailarines contienen sus movimientos sin tocarse, reteniendo una luminosa y poética belleza". El minimalismo de la escenografía, el agua, la tierra y la sangre, el sonido terrible y profundo, la melancolía, la vida, el amor, la muerte. Todo está contenido dentro del cuerpo en tensión, todo estalla a los sentidos cuando te dejas llevar por las luces y el movimiento. Es lo que Amagatsu llama "danza de la intuición".
Amagatsu pertenece a la segunda generación de bailarines de Butoh y funda la compañía Sankai Juku en 1975, exclusivamente masculina. En 1980 la compañía fue invitada a Europa, primero a Francia, donde sensei Amagatsu conoce a mi madre, y luego Europa y Latinoamérica donde ella les acompaña. Mientras yo, en esa época y lejos de ellos, bailo butoh en el vientre de mi mamá, ya que por lo visto, según los maestros, es ahí donde se aprende.
domingo, 13 de abril de 2008
MOON WATER
Ser mujer es jodido. Lo es algunos días. Ser femenin@ y disfrutar de la feminidad es un regalo. El agua representa la feminidad, igual que la luna, igual que Bach, igual que una noche de lujuria donde uno puede hacer el amor con el sonido de una flauta tocando
sakura sakura
noyama mo sato mo
miwatasu kagiri
kasumi ka kumo ka
asahi ni niou
sakura sakura
hana zakari
sakura sakura
yayoi no sora wa
miwatasu kagiri
kasumi ka kumo ka
nioi zo izuru
iza ya iza ya
mi ni yukan
La danza te lleva de cabeza a esconderte en esa feminidad, ese útero donde todo es más fácil, donde no sientes el frío ni el calor porque mamá te arropa con su fortaleza.
MOON WATER. Para la cultura china el agua lunar es la metáfora de un proverbio budista "las flores en el espejo y la luna sobre el agua son ilusorias", y de un estado ideal de la práctica del taichi "la energía fluye como el agua, el espíritu brilla como la luna". La compañía Cloud Gate Dance Theatre of Taiwan, formada por 24 bailarines, representó ayer en el Teatro de Madrid, la coreografía dirigida por Lin Hwai-min. En sus representaciones se funde el folclore y la estética asiáticas con el Tai Chi Tao Yin, la meditación, las artes marciales, el ballet, la ópera china y la danza moderna. Moon water auna la belleza y la estética de un movimiento sólido y contenido con los brillos acuáticos, con los negros y los blancos, los reflejos de nuestros otros yoes, con la sensualidad, la quietud, y el ying yang. Habla, como casi todo, del paso del tiempo, sobre la humanidad, sobre la evolución de la feminidad en el mundo para llegar a contemplar la naturaleza en su estado puro. Es una alegoría del amor, una alegoría de una posibilidad entre miles. La noche, por ejemplo, te concede un deseo y entonces la mano pura de Sung Chao-chiun masajea tu pierna dolorida. Entonces sabes que hay casualidades válidas para pensar eso de todos somos uno y uno somos todos pues el uno no existe, o por lo menos no existe como nosotros lo entendemos.
Cuando extienda mis alas de águila, dejaré el Cañón del Colorado y volaré a la luna para bañarme en sus playas. Cuando eso suceda, la danza gobernará el mundo. Y el resto solo será un sueño.