
Antonio Pereira, León. Octubre 2008. Fotografía realizada por Twigg Hirota.
Antonio Pereira (Villafranca del Bierzo, León, 13 de junio de 1923-León, 25 de abril de 2009), ha publicado más de 15 libros de relatos y varias novelas.

Antonio Pereira, León. Octubre 2008. Fotografía realizada por Twigg Hirota.
Antonio Pereira (Villafranca del Bierzo, León, 13 de junio de 1923-León, 25 de abril de 2009), ha publicado más de 15 libros de relatos y varias novelas.
XVI
y el tiempo de amar
hay que ocultarlo a la verdad, a la mentira,
al oscuro ciclo del progreso
y del regreso
porque en amor el que dice sí y el no
ha deshabitado los jardines y las cloacas
nieva
niebla de un cielo que no existe
y traiciona.
MANUEL VÁZQUEZ MONTALBÁN. POESÍA COMPLETA (1963-2003). Memoria y deseo. Ed. Península. 2008.
INMIGRACIÓN ILEGAL DE LAS ALMAS
Esa niña ecuatoriana que vende música pirata enfrente del Palacio de Botines durante las fiestas de San Froilán no sabe nada sobre derechos de autor pero bastante de la vida. Me la encontré cierta noche arrodillada sobre una manta y casi no pude hablar con ella, pero la observé largo rato. Su sonrisa precolombina, su don de gentes, los rasgos mestizos impregnados como de humildad, ese encanto verbal que desprenden los buenos vendedores...
Entonces creí ver escritos en sus manos siglos de colonización, y una historia sobre incesto, café y fuego. Oh, gente que huyó con lo puesto, sin pasaporte, sin carné de identidad, casi sin identidad. En ese momento supuse que nadie en su país podría demostrar documentalmente que aquella niña aún no esté allí, y desde luego no hay nadie en este otro quien desee confirmar que aquí sí está; por eso ningún papel oficial puede constatar su presencia ni su existencia.
Y teniendo en cuenta que para el Estado quien no tiene papeles no existe, creí encontrarme pues no ante una persona, sino delante de un fantasma. Y no me extrañó, pues esta lenta ciudad, ya saben, está llena de apariciones que portan mensajes propicios para el desensimismamiento.
Recordé por asociación que yo tuve abuelos paternos que jamás lograron ganar una batalla; abuelos que también viajaron orientados por la brújula del hambre, y me dio por pensar por eso que, como en la realidad de la ficción la reencarnación es un hecho, tal vez esa niña envejecida por la necesidad era mi abuela.
Si, igual que quien posa flores sobre el panteón familiar, esa noche compré un CD ilegal de Víctor Jara.
Luis Artigue. Capítulo de Las perlas del Loco Ventura. Edaf. Voz y Tiempo. 2007
"Los padres son el mal mismo; representan todo lo feo que hay en el hombre.
No existe nada parecido a un padre bueno, pues el papel de padre es malo en sí mismo. Padres estrictos, padres blandos, padres agradables y moderados... son todos a cual peor. Se plantan en medio de nuestro camino hacia el progreso, tratan de cargarnos con sus complejos de inferioridad, con sus aspiraciones insatisfechas, con sus resentimientos, con sus ideales, con las debilidades inconfesas, con sus pecados, con sus sueños más dulces que la miel, con las máximas que no han tenido el coraje de seguir... Les gustaría descargar en nosotros toda esa porquería. ¡Toda! Ni siquiera son diferentes los padres más negligentes, como los míos. Les remuerde la conciencia por no haber hecho el menor caso a sus hijos, y quieren que los chicos entiendan cuan intenso es su dolor. ¡Quieren compenetrarse con ellos!
En Año Nuevo fuimos a Arashi Yama, en Kyoto, y cuando estábamos cruzando el puente de las Lunas le pregunté al viejo: "Papá ¿existe alguna finalidad en la vida?" Ya veis adonde quería ir a parar, ¿no?; lo que en realidad quería decir era: Padre, ¿puedes darme siquiera una razón para seguir viviendo? ¿No sería mejor desaparecer cuanto antes? Pero una insinuación de primer orden nunca logra llegar a un hombre así. Se limitó a mirarme sorprendido y con ojos de loco. Odio ese tipo de ridícula sorpresa adulta. Y cuando respondió por fin, ¿qué creéis que me dijo?: "Nadie va a proporcionarte una finalidad en la vida; tienes que encontrar una por ti mismo".
¿Que os parece esa moral estúpida y trillada? Se limitó a apretar un botón y ¡ahí tenéis!; con una sola frase se quitó de encima toda la responsabilidad de un buen padre".
Un silencio para la reflexión sobre la figura de los padres...
Yukio Mishima. El marino que perdió la gracia del mar. Título original: Gogo no Eiko. Alianza, 2006