Estas son algunas de las fotos que hice al llegar a Tokio desde Madrid: 12.598 de distancia. Aunque parezca primavera están tomadas el 30 de noviembre de 2008, dos horas después de aterrizar. Ayumi, Tadashi y Toki me llevaron a uno de mis sitios preferidos: las playas de la zona de Shonan, en Kamakura (a una hora de Tokio centro en tren). Fue la capital de Japón entre los años 1185 y 1333, durante el periodo Kamakura, conocido como un momento de grandes cambios políticos, militares y religiosos. Hoy lo más turístico de la zona es el Daibutsu, el segundo buda más grande de Japón, que todavía no he visto ni tengo demasiada prisa por ver, aunque vivo a unos minutos de distancia en bici. Hay tantos budas en los templos de todo Japón, que son unos pocos, y que además el budismo pega fuerte, que dedicar el tiempo a ver ese dispendio, poco me importa. Ahora, que ya no vivimos en el periodo Kamakura, lo mejor de esta zona son las playas, llenas o vacías... Dani me comentaba hace poco por el Facebook, después de colgar las fotos, que alucinaba con que hubiera tantos surferos en Japón. No es que haya tantos surferos, que sí, pues ver más de cien puntos negros esperando olas impresiona, sino que hay mucha gente y proporcionalmente hay más de casi todo en comparación con España: gente, comida, máscaras, maletas, carteras, abrigos, gorros, coches, bicis, tiendas, estaciones de metro, campos de fútbol, beísbol, empresas, dinero, libros, educación, limpieza...
jueves, 4 de diciembre de 2008
KATASE BEACH, SHONAN
Estas son algunas de las fotos que hice al llegar a Tokio desde Madrid: 12.598 de distancia. Aunque parezca primavera están tomadas el 30 de noviembre de 2008, dos horas después de aterrizar. Ayumi, Tadashi y Toki me llevaron a uno de mis sitios preferidos: las playas de la zona de Shonan, en Kamakura (a una hora de Tokio centro en tren). Fue la capital de Japón entre los años 1185 y 1333, durante el periodo Kamakura, conocido como un momento de grandes cambios políticos, militares y religiosos. Hoy lo más turístico de la zona es el Daibutsu, el segundo buda más grande de Japón, que todavía no he visto ni tengo demasiada prisa por ver, aunque vivo a unos minutos de distancia en bici. Hay tantos budas en los templos de todo Japón, que son unos pocos, y que además el budismo pega fuerte, que dedicar el tiempo a ver ese dispendio, poco me importa. Ahora, que ya no vivimos en el periodo Kamakura, lo mejor de esta zona son las playas, llenas o vacías... Dani me comentaba hace poco por el Facebook, después de colgar las fotos, que alucinaba con que hubiera tantos surferos en Japón. No es que haya tantos surferos, que sí, pues ver más de cien puntos negros esperando olas impresiona, sino que hay mucha gente y proporcionalmente hay más de casi todo en comparación con España: gente, comida, máscaras, maletas, carteras, abrigos, gorros, coches, bicis, tiendas, estaciones de metro, campos de fútbol, beísbol, empresas, dinero, libros, educación, limpieza...
SOBREPESO CON DESTINO A TOKIO
Diviso parte la isla que bombardearon los americanos en el 45 desde los B-29, Kashima y el Cabo Inumo, en el área de Tokio. Grandes espacios de plantaciones de alimentos coloridos: rojos, verdes, azules, morados. Sin duda una caricia para los ojos acostumbrada a la sequedad castellana o el verdor del norte de Europa. Unos cuantos campos de golf empequeñecidos por la distancia me dan la bienvenida y todo cuanto sucedía hace unas horas deja de tener sentido. No hay nada en el mundo que me importe más que disfrutar del momento, aunque muy pocas veces lo consiga. Y cuando eso sucede uno debe celebrarlo. Lo hago con una sonrisa y una sencilla sensación de haber llegado a casa, aunque no me entienda con la mayoría de la gente. Aquí disfruto del placer de la armonía y la humedad que tanto me gustan. Si acaso algún pequeño coletazo de tristeza ante lo que no cabía en la maleta… Cosas que ocupaban demasiado y no servían para mucho, pero nada que no pueda ser olvidado cuanto antes. La invasión de aquello que no merece la pena no debe ser tenido ni en cuenta, me digo. Y así aterrizo en la isla de mis antepasados. Con agotamiento, con cierta debilidad y con la buena sensación de que el viaje de verdad no ha hecho más que empezar, que todo lo anterior no ha sido más que un ensayo. La industria y la economía japonesas se destacan con fuerza desde ese cielo que llovió cantidad de bombas el siglo pasado. Las únicas consecuencias visuales que quedan de ello es que todo es demasiado nuevo. De Narita a Kamakura, al Shonan, uno de mis lugares preferidos… La playa de Katase, después de 20 horas entre coches y aviones, con más de cien surferos disfrutando del agua y del sol me recuerda que la vida es un sinfín de subidas y bajadas. Como las olas. Como el surf. Y ahora toca lo bueno. Un atardecer de regalo, una luz de ensueño y una bienvenida calurosa. Me arrepiento hasta de haber llevado maletas, aunque una sea la cámara. Podría haber llegado sin nada, casi desnuda, y empezar de cero. Podría hacerlo sin dudar ni un segundo. Habría sido, ciertamente, lo más sensato. Y lo es para todo aquel viajero que tenga apego al sobrepeso. Vaciar siempre es bueno. Y cada vez creo más que necesario. Si decido volver, lo haré sin maletas. Me han tenido esclavizada y eso no es nada bueno para la salud.
martes, 25 de noviembre de 2008
STORYTELLING

lunes, 24 de noviembre de 2008
SAKE: LA ARMONÍA ENTRE DOS SABORES
lunes, 10 de noviembre de 2008
SANKAI JUKU Y USHIO AMAGATSU
La imágenes de algunos sobrevivientes del holocausto nuclear de Hiroshima y Nagasaki, en 1945, que caminaban desorientados, con sus cuerpos destrozados, los ojos reventados y la piel cayendo a tiras provocaron una reacción de repulsión y asco en la sociedad civil superviviente. De ahí deriva el Butoh, la danza de la la oscuridad, la danza expresiva que denuncia el miedo y el horror.
El en Butoh el cuerpo habla dentro del vacío, la sutilidad y la fuerza despliegan armonía de movimientos creando atmósferas inquietantes. Los sonidos y la música acompañan para profundizar en las emociones soterradas, que afloran y producen goce visual. El cuerpo que es el arma se pinta de blanco para hablar de la desnudez, las extemidades se contorsionan, las facciones expresan muecas de dolor; la pasión es el arte, la expresividad atajada con maestría. Cada bailarín propone su imagen de la belleza dentro de la deformidad. La atmósfera que se crea provoca alarma.
Los dos grandes fundadores del Butoh, Kazuo Ohno (1906) y Tatsumi Hijikata (1928-1986) pensaban que su arte tenía el propósito de recorbrar el cuerpo primigenio "el cuerpo que nos ha sido robado". Hijikata escandalizó con la presentación de su obra Kinjiki (Colores Prohibidos) en 1959 a la comunidad artística nipona mostrando ojos desorbitados, penes metálicos, travestismo y una expresividad corporal atroz nunca vista anteriormente. El culto al feísmo y la denuncia social.
Ohno ha creado un taller e impartido clases durante los últimos año en Japón. Les dice a sus alumnos "si quieren comprender sus propios cuerpos deben aprender a caminar bajo el mar, en el lecho marino. Conviértanse en polvo de polilla. Todas las huellas del universo se encuentran en las alas de una polilla. Yo aprendí Butoh en el viente materno. De hecho, todas las formas de danza provienen de esa misma fuente". Otro de los talleres más populares es el de Sankai Juku, creado por el bailarín y coreógrafo Ushio Amagatsu, que acaban de reprensentar Hibiki (Ecos del más allá) en el Festival de Otoño de Madrid. En su nueva obra presentada de gira por Europa Amagatsu sueña "un paisaje donde los bailarines contienen sus movimientos sin tocarse, reteniendo una luminosa y poética belleza". El minimalismo de la escenografía, el agua, la tierra y la sangre, el sonido terrible y profundo, la melancolía, la vida, el amor, la muerte. Todo está contenido dentro del cuerpo en tensión, todo estalla a los sentidos cuando te dejas llevar por las luces y el movimiento. Es lo que Amagatsu llama "danza de la intuición".
Amagatsu pertenece a la segunda generación de bailarines de Butoh y funda la compañía Sankai Juku en 1975, exclusivamente masculina. En 1980 la compañía fue invitada a Europa, primero a Francia, donde sensei Amagatsu conoce a mi madre, y luego Europa y Latinoamérica donde ella les acompaña. Mientras yo, en esa época y lejos de ellos, bailo butoh en el vientre de mi mamá, ya que por lo visto, según los maestros, es ahí donde se aprende.
martes, 4 de noviembre de 2008
TONTOS Vs VICIOSOS

lunes, 3 de noviembre de 2008
FIEBRE DE LOS ENAMORADOS
Ya sabes que el hospital no es un buen sitio para pasar un domingo, aunque te acompañen buenos amigos y terminéis riéndoos por las esquinas, con tu manera carecterística de reirte de todo lo cotidiano, mientras los que esperan su turno os miran mal. A mí tampoco me gusta, no te creas. Pero se que tú, en el fondo, le estás cogiendo cariño a eso de ir a urgencias, pasar allí unas horas, esperar tu turno y que te digan algo así como: "posiblemente tienes la enfermedad del beso". miércoles, 29 de octubre de 2008
NOISE STORY
El gato de Lisa se cuela por la puerta y se acerca al hombre. Le lame los pelos de las piernas sugiriendo movimientos que acompañan la música. El hombre se ríe. Siente placer, perdido en el nuevo mundo que se le brinda. Acaricia al gato. Entorno la puerta y camino por el pasillo. Todavía escucho la música y el cascabel cuando el cartero llega silbando. Me da una carta con remite de Joe The Plummer.
- No conozco a Joe.
- Es para tí.
- No conozco a Joe.
El cartero se aleja con su silbido por el corredor y me deja ahí en medio, sin saber qué hacer con la carta de Joe. Boom, boom, boom. Observo el sobre. Portishead. Bang, bang. Viene a mi nombre: Ryu Nakayama. No estoy tan seguro de ser Ryu pero en el sello de mi anillo es lo que pone. El cascabel, Fuck Buttons, noise, electro imagination, dimension, resurection… Boom, boom, boom. Abro el sobre y leo la nota que viene dentro.
- Dale de comer al gato y viste a Obama, mi amigo del cascabel.
¿Obama? Llamo a la puerta de Lisa y sale con una copa de vino, riéndose, enseñándome su dentadura torcida. Sex Automata, de Ex Models tapa el sonido de Fuck Buttons.
- Ryu, ¿quieres divertirte con mis amigas?
Sex Automata, sex automata, sex automata…
- No. Quiero saber las medidas de Obama. Tengo que comprar ropa y vestirle, pero había pensado que podías hacerlo tú. A cambio cuidaré a tu gato.
- No es mi gato. Es de Joe. Respecto a Obama, será mejor que te olvides de él. No merece la pena.
- Pero Joe The Plummer ha dicho…
- Joe siempre dice, pero no hace nada. Olvídate de él, y de su gato, y de su amigo.
De la puerta contigua sale el gato de Joe con el cascabel en el cuello. Camina lentamente dejando que el sonido me invada. Nos observa desganado y se aleja dando saltitos. Detrás sale Obama, desnudo, sin cascabel. Lisa se empieza a reír. Se acerca a él y le besa.
- Me gusta más desnudo, Ryu. Será mejor que no hagas nada por él.
Sex Automata...
- Pero Joe ha dicho…
- Joe? Who the f**k is Joe? Nadie conoce a Joe. Toma tus propias decisiones y no te creas los cuentos de los demás. Joe no es más que un personaje que sirve para hacer campaña política. Fíjate en Obama, está más guapo desnudo.
- Pero Joe ha dicho…
- Ryu, eres un pesado. No tienes personalidad. Vete a la mierda.
Lisa coge de la mano a Obama y tira de él. Le mete en su casa. Las chicas de la fiesta gritan admiradas. La puerta se cierra. Todo se queda en silencio por un momento. Yo me quedo ahí, sin saber muy bien qué hacer, qué puerta abrir, hacia donde dirigirme. La carta de Joe The Plummer sigue en mi mano. Vuelvo a leer la nota. Solo que ahora hay algo muy diferente escrito con letra de niño pequeño y tinta negra:
- No te olvides de comprar We Were Dead Before the Ship Even Sank de Modest Mouse.
Viene a mi cabeza Dashboard. “Well, it would´ve been, could´ve been worse than you would ever know. Oh, the dashboard melted, but we still have the radio. Oh, it should´ve been, could´ve been worse than you would ever know. Well, you told me about nowhere. Well, it sounds like someplace I´d like to go…” Fuera el silencio, dentro palabras, palabras, palabras.
Entro en la tercera puerta, en mi casa, un portátil en el suelo sobre una alfombra blanca. Al lado mi ipod negro. Paredes blancas. The Mark on the Wall de Virginia Woolf, boca arriba, abierto por una página. Leo en silencio: “I wish I could hit upon a pleasant track of thought, a track indirectly reflecting credit upon myself, for those are the pleasantest thoughts, and very frequent even in the minds of modest mouse-coloured people, who believer genuinely that they dislike to hear their own praises”. Sigo tarareando la canción de Modest Mouse. Me pongo los auriculares del ipod. Suena Dashboard: “See it wasn’t quite as bad as. Oh, it would´ve been, could´ve been worse than you would ever know”. Joe Plummer, el percusionista de Modest Mouse deja de tocar. Me levanto y tiro la carta a la papelera plateada. La tapa cae inundando de un sonido metálico mi espacio.
martes, 28 de octubre de 2008
LIBROS PARA LEER I

Una pareja abandona la ciudad para rehacer su vida en una casa construida a espaldas de un viejo bosque. Apenas instalados en ella, la mujer es asaltada en un sueño por la imagen de una invasión de ardillas. Intentan tomar la casa. En el sueño, Bambú, el perro de la pareja, las enfrenta y se pierde tras ellas en la espesura. Al día siguiente Bambú ha desaparecido. Desde ese momento, en las pesadillas de la mujer los roedores seguirán acechando la casa con creciente violencia en cada ocasión, como una horda de inquietantes emisarios del bosque.
Así comienza Como una historia de terror, el relato que da título al último libro de Jon Bilbao. Una colección de cuentos en los que los personajes, en permanente huida, tratan de zafarse de unos monstruos que tal vez sean ellos mismos. Con una prosa transparente y precisa y un impecable pulso narrativo, Jon Bilbao nos asoma a las amenazas que a menudo esconde lo cotidiano.
viernes, 24 de octubre de 2008
PANTALLAS LUMINOSAS
martes, 21 de octubre de 2008
VINCENT

Ella, en secreto, está enamorada de Vincent el samoano. Él, que ni siquiera la conoce, lee una biografía de Malietoa Tanu. Los bombardeos de Apia en 1899 finalizaron con los acuerdos de la división de las islas entre Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania. Vincent se busca en el libro. Su abuelo fue un dirigente del movimiento Mau, que reclamaba la independencia de Samoa. No encuentra su nombre. Su mano fibrosa pasa página del viejo ejemplar. Con el movimiento corta la luz de una bombilla amarillenta. La lámpara de aluminio vibra. El viento bate fuera y mueve la puerta de madera de la choza.
Un cuento en manos de una niña, las que recorren los caminos de la Cenicienta. La carroza. Finalmente su pie desnudo color carne. La niña tiene los ojos de Vincent y en ellos su amiga diminuta salta a la comba y grita.
- Al pasar a barca, me dijo el barquero…
La niña mira al horizonte y deja caer el libro. Se levanta y canta con su amiga.
- Las niñas bonitas no pagan dinero. Yo no soy bonita ni lo quiero ser…
Las dos niñas se ríen.
La mujer sale a calle empedrada. Sus tacones de aguja pisan fuerte hasta que ella posa la mirada en una rata. Es igual que Firmin. La tristeza se sume por las alcantarillas. Dentro del cuerpo huesudo, tapado con un abrigo de paño rojo, encuentra su lugar y se sienta cómodamente a leer. Ella también lee en los ojos de la rata que hasta lo más pequeño tiene sentido. Cogerá ese vuelo y hará ese viaje que le lleve a las Islas del Pacífico. En el avión comerá un menú envasado y leerá dos revistas plagadas de publicidad. La rata se esconde bajo unos escombros. Ella continúa. Hay muchas obras y nunca terminan. La ciudad está inundada de boquetes. La gente camina sometida a sus fortunios y sus economías. Ella contonea sus huesos focalizando la mirada en un anuncio de una agencia de viajes. Samoa, vuelo más hotel desde 1.500 euros. La tristeza se cansa de leer y decide echarse a dormir. Es cuando ella puede pensar con más claridad, cuando aprovecha para volver al mundo en el que vive y aparentar normalidad en la representación social. Definitivamente, piensa, no se le ha perdido nada en Samoa.
La niña ya no está triste. Entre publicidad o juego prefiere lo segundo. Le gusta el sonido de la comba al rozar el suelo, al subir, al descender. Zas, zas, zas.
- tome usted los cuartos y a pasarlo bien.
Su amiga se sienta. Ojea el cuento de la Cenicienta. La niña desaparece dentro de su juego. La comba en movimiento. El lugar, vacío.
Vincent pasea por la playa con las palmeras acariciándole los músculos tatuados. Se estremece al contacto con la brisa como un querubín que se acaricia con sus alas. Se sube a una roca y mira al mar con los brazos abiertos. Grita, reta al viento. Sus sentidos encuentran su lugar. Sabe que no quiere salir de Fiji. Sabe que seguirá los pasos de su abuelo. Sabe que no quiere conocer a la niña que lleva sus ojos.
lunes, 13 de octubre de 2008
TAP

La impresora Espresso Book Machine, que tiene 3 metros de largo y 1,5 de profundidad, es capaz de imprimir, cortar y encuadernar libros en rústica con cubierta en 4 colores, a una velocidad de 40 páginas por minuto. En menos de 10 minutos se puede obtener un libro encuadernado con cubierta en cuatro colores, por un precio de 10 $.
Algunos editores creen que el futuro de la edición tiende hacia ese camino, editar pocos ejemplares, libros a la carta. Hoy en día las imprentas tradicionales no lo permiten por sus sistemas de tiradas. Esto, unido a la desaparición poco a poco de las librerías de barrio, nos dejarán en manos de las grandes superficies que ya llevan un tiempo creando sus propias marcas blancas culturales (libros y discos) y sus propios catálogos. Pondrán en el escaparate a sus acólitos y todo lo que esté fuera de ahí dejará de existir. Todavía me resisto a pensar que algún nuevo Kafka morirá sin ser publicado debido a la avaricia y la poca sensibilidad del sistema. Pensemos nuevos métodos que no sean tan draconianos y solo den de comer a unos pocos.
viernes, 10 de octubre de 2008
EXPLOSIÓN

lunes, 6 de octubre de 2008
AUTOCRÍTICA
jueves, 18 de septiembre de 2008
FLAUTISMO
El Flautismo crece con sus perros y casas flautas, ocupaciones de mayor o menor envergadura hechas con las propias manos de uno, diseñadas cada día con materiales reciclados, asentadas sobre bases sólidas de miles de años pobladas por pueblos fenicios, romanos, cristianos, moros, moriscos, ingleses… Se da en muchos rincones del mundo, pero es el en Paraíso donde es ejemplar. En el Paraíso conviven alemanes, andaluces, hippies tranochados, bohemios que detestan el ruido y buscan la paz, lectores de cualquier incunable que caiga en sus manos, amantes de la verdadera naturaleza, creadores, pintores, constructores, agricultores, panaderos, djs, fumadores… Se fuma mucho en el Paraíso después de que Adán y Eva se dejaran llevar por los animales rastreros y ya no fueran tan simpáticos a los ojos de dios. Pero es una manera de ocio menos dañina que el acoso laboral, el robo descarado, la envidia o la avaricia. Los flautistas que viven en el Paraíso no solo fuman, también divisan las aguas cristalinas y los barcos de moros que se esconden en el tiempo tras las rocas, en espera de atacar a algún barco español repleto de monedas para los Reyes Católicos. En esta corriente y actitud no se participa en actos vandálicos. Solo en actos solidarios. Si un barco vara en la orilla entonces los habitantes del Paraíso, donde la desnudez es síntoma de sanidad vital, corren a ayudar al capitán. No cesan en el empeño hasta que no lo consiguen.
Pero como en todas las corrientes políticas y filosóficas no todos los que conforman el grupo actúan con excelente integridad. Unos pocos dejan que desear. Aunque bien sabemos que eso poco importa si esa falta de excelencia no se traduce más que en dejadez. Se trabaja por el bien de la comunidad y no se caben los actos vandálicos. Se vive el día a día con verdadera fruición y contemplación de la naturaleza. Pocos lugares como estos existen, donde el capitalismo casi no haya hecho mella, es más, se le relega al lugar donde tiene que estar: a las cloacas de los cagones de fines de semana. Y ahí si que huele mal.
Creo que sin sentirme de aquí ni de allí, sin ser esto o lo otro, reconozco que aquello regala mayores satisfacciones. El Flautismo, como fórmula de escape de la atrocidad, es casi perfecto para creer de nuevo en el concepto de comunidad sin aberraciones, comunidad sin negación de uno mismo, comunidad intregradora y no desintegradora. En resumen, el Flautismo viene a decir: la naturaleza ofrece bienes a cambio de respeto. Y respetando la naturaleza nos estamos respetando a nosotros mismos, ya que nosotros, en conjunto, no somos más que parte de ella.
miércoles, 27 de agosto de 2008
MAGIC GANESA

miércoles, 20 de agosto de 2008
LIBROS PARA LEER
miércoles, 16 de julio de 2008
PLANETA ECOLÓGICO

lunes, 30 de junio de 2008
LUIS ARAGONÉS
domingo, 29 de junio de 2008
MÁQUINAS Y ALMAS
Theo Jansen, Reina Sofía.
Computers do no think; they copy our thoughts. Without humanity, everything else lacks meaning.
The most beautiful thing we can experience is the mysterious. It is the source of all true art and true science. Albert Einstein.
David Byrne y David Hanson; Daniel Canogar; Evru; Paul Friedlander; Theo Jansen, Sachiko Kodama; Rafael Lozano-Hemmer; John Maeda, Chico Mcmurtie/Anamorphic Robots Works; Daniel Rozin; Ben Rubin y Mark Hansen.
